REGENERACION
- El significado de la regeneración
La palabra, usada solamente dos veces en el NT (Mateo 19:28; Tito 3:5) significa nacer de nuevo. El nacer de lo alto (anothen) ocurre en Juan 3:3 y probablemente también incluya la idea de nacer de nuevo (véase el uso de anothen en Gálatas 4:9). Es la obra de Dios que da nueva vida al que cree.
- Los medios de la regeneración
Dios regenera (Jn 1:13) de acuerdo a Su voluntad (Stg 1:18) a través del Espíritu Santo (Jn 3:5) cuando una persona cree (1:12) el Evangelio como se revela en la Palabra de Dios (1P 1:23).
- La relación entre la regeneración y la fe
En la declaración reformada del ordo salutis, la regeneración precede a la fe, porque, se argumenta, un pecador ha de recibir nueva vida para poder creer. Mientras se admite que esto se declara solamente como un orden lógico, no es sabio insistir aun en esto; porque bien se pudiera sostener que si un pecador tiene nueva vida mediante la regeneración, ¿por qué necesita creer?
Por supuesto, no puede haber ningún orden cronológico; tanto la regeneración como la fe tienen que ocurrir al mismo tiempo. Indiscutiblemente, la fe también es parte del conjunto total de beneficios de la salvación que es el regalo de Dios (Ef 2:9); sin embargo, se manda tener fe a fin de ser salvo (Hch 16:31). Ambas afirmaciones son ciertas.
- El fruto de la regeneración
La nueva vida producirá nuevo fruto. En 1Jn 2:29; 3:9; 4:7; 5:1, 4, 18, algunos de los resultados de la nueva vida incluyen la justicia, no cometer pecado, amarse el uno al otro y vencer al mundo.
LA FE
- El significado de la fe
La fe significa confianza, certidumbre, contar con que algo es verdad. Por supuesto, la fe debe tener contenido; tiene que haber confianza o certidumbre acerca de algo. Tener fe en Cristo para salvación significa confiar en que Él puede remover la culpabilidad del pecado y dar vida eterna.
- La necesidad de la fe
La salvación es siempre por la fe, no a causa de la fe (Ef 2:8). La fe es el canal por el cual recibimos la dádiva de Dios de la vida eterna; no es la causa. Esto es para que el hombre nunca pueda gloriarse, ni aun de su fe. Pero la fe es el único y necesario canal (Jn 5:24; 17:3).
Generalmente la palabra neotestamentaria para creer (pisteuo) se usa con la preposición eis (Jn 3:16), indicando confianza o esperanza confiada en el objeto. Algunas veces es seguida por epi, que enfatiza la confianza como el asirse del objeto de la fe (Ro 9:33; 10:11). A veces le sigue una cláusula que presenta el contenido de la fe (10:9). El verbo se usa con un dativo en Ro 4:3. Pero sea cual fuere la forma, indica confianza en algo o alguien.
- Las clases de fe
Las Escrituras parecen distinguir cuatro clases diferentes de fe:
- Fe intelectual o histórica
Esto comprende la verdad intelectualmente como resultado de la educación, la tradición, la crianza, etc. Es humana y no salva (Mt 7:26; Hch 26:27–28; Stg 2:19).
- Fe milagrosa
Esta es la fe de hacer o lograr un milagro, y puede o no estar acompañada por la salvación (Mt 8:10–13; 17:20; Hch 14:9).
- Fe transitoria
Lucas 8:13 ilustra esta clase de fe. Parece ser similar a la fe intelectual excepto que es posible que incluya más interés personal.
- Fe salvífica
Esta es la confianza en la verdad del Evangelio como se revela en la Palabra de Dios.
- Los aspectos de la fe
- El aspecto intelectual
Esto implica un reconocimiento factual y positivo de la verdad del Evangelio y la persona de Cristo.
- El aspecto emocional
La verdad y la persona de Cristo ahora se ven en un marco de interés y fascinación.
- El aspecto volitivo
Ahora el individuo se apropia personalmente de la verdad y de la persona de Jesucristo y pone su confianza en Él.
Mientras que se distinguen estos tres aspectos, ellos tienen que integrarse cuando ocurre la fe salvífica. La persona cree en Cristo con todo su ser, no sólo con su intelecto, sus emociones o su voluntad.
Posiblemente una de las afirmaciones más claras del contenido necesario de la fe salvífica se encuentra en las palabras del Señor a la mujer pecadora samaritana. Él dijo: “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías, y él te daría agua viva” (Jn 4:10). Conoce acerca del don y de la Persona, y entonces pide y recibe la vida eterna.
Del libro Teología Básica por Charles Ryrie
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