“IMITANDO A DIOS COMO ESPOSO POR JODY JENKINS #1 ”

by | Jul 25, 2017 | Ministerio | 0 comments

“IMITANDO A DIOS COMO ESPOSO POR JODY JENKINS #1 ”

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Efesios 5:25

Efesios 5:1 dice, “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.” La palabra “imitadores” significa “emuladores.” El deseo de cada hijo de Dios debería ser imitar a Dios. Deberíamos tener el deseo de ser como Él en todo lo que sea posible. En esta serie veremos a Dios en áreas específicas que podemos aplicar en nuestras vidas hoy en día. Ya hemos visto el imitar a Dios como Padre. Hoy cambiamos el enfoque a otra área principal en la que podemos imitar a nuestro gran Dios—Imitando a Dios como Esposo.

La relación matrimonial es preciosa ante los ojos de Dios; Él instituyó el matrimonio entre un hombre y una mujer hasta que la muerte los separe (Génesis 2:18-25). De todas las relaciones que podría haber usado para representar a Cristo y la Iglesia, Dios escogió la relación matrimonial entre el hombre y la mujer para representar a Cristo y la Iglesia. Esto hace que se haga muy importante para Él y del mismo modo debería ser muy importante para nosotros.

No obstante, se reporta que más de la mitad de todos los matrimonios terminan en divorcio. Aun cuando el matrimonio entre creyentes debería ser diferente al de los incrédulos, esta estadística también se aplica a los matrimonios cristianos. El Dr. Clarence Sexton dijo, “Sólo porque es cristiano no significa que tiene un matrimonio cristiano.” ¡Cuán cierta es esta declaración!

Como pastor de esta maravillosa iglesia, permítame enfatizar que esta iglesia sólo será tan fuerte como lo sean los hogares que la constituyan. Sé que el diablo anda suelto buscando destruir hogares. Una de las formas en que lo hace es atacando la relación matrimonial. Mientras abordamos este mensaje que durará varios servicios, por favor pídale al Señor que le hable a su corazón y que fortalezca su matrimonio. ¡No hay ningún matrimonio hoy que no puede recibir ayuda de algún tipo para parecerse más a Cristo! Nadie aquí ha “llegado” al matrimonio ideal. Determine que su matrimonio mejorará y será más como Cristo. Determine imitar a Dios como cónyuge.

Antes de entrar en la idea principal de este mensaje; recordemos hoy que el matrimonio, ante los ojos de Dios, es un pacto que hace un hombre con una mujer ante Él. Malaquías 2:14, Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. El matrimonio no es un acuerdo entre el hombre y la mujer; ¡sino un pacto entre el hombre, la mujer y Dios! El matrimonio no es un contrato en el que entra con su pareja; sino es un pacto que hace con Dios en el que será fiel y cumplirá el cuadro del matrimonio que es brindado en la Palabra de Dios entre Cristo y Su Esposa—la Iglesia. Cuando se para en el altar y dice, “Acepto,” ¡se lo está diciendo a Dios!

Hay muchos que ven al matrimonio como un contrato. Por ejemplo, tienen la actitud que mientras que la pareja se lo gane entonces ellos harán su parte. O mientras su pareja satisfaga sus necesidades usted va a satisfacer sus necesidades. O mientras su pareja cumpla su promesa, usted cumplirá la suya. Pero el matrimonio no es un contrato, sino un pacto entre el hombre, la mujer y Dios. ¡Esto hace que sea muy, pero MUY, serio!

Todo hombre y mujer casados y nacidos de nuevo deberían ver la importancia de su unión y cómo representa a Cristo y Su Esposa para que se tome con mucha seriedad. ¿Usted lo hace? ¿Se da cuenta que ha hecho un pacto con Dios, no un contrato con su cónyuge?

Si es hijo de Dios debería tener el deseo de ser el mejor esposo o esposa que pueda ser. Una forma de aprender a tratar a su cónyuge y ser el mejor cónyuge posible, es estudiando al Señor Jesucristo y viendo cómo trata a Su Esposa—la Esposa somos usted y yo, si es que es un hijo de Dios nacido de nuevo. Por lo tanto vamos a estudiar al Señor Jesucristo, Dios en la carne humana, y el tipo de Esposo que es para con Su Esposa. Mientras pasamos por los siguientes pensamientos le suplico que le pida a Dios que le hable a su corazón y le ayude a ser sensible y sumiso ante lo que le hablará el Espíritu Santo.

Antes que comience en mi estudio sobre el Señor Jesucristo como Esposo, pensé que habría varios pensamientos sobre lo que Él hace por Su Esposa. Aun cuando hay varios pensamientos que se pueden obtener, el Señor condujo mi atención a una cosa principal que el Señor hace por Su Esposa la cual también los hijos de Dios pueden aplicar en sus matrimonios hoy. ¿Está listo para saber qué es? La única verdad en la que me quiero enfocar, y la cual todos necesitamos imitar es que Cristo AMA a Su Esposa. Es así de simple—¡ÉL AMA A SU ESPOSA! ¡Todo lo que hace POR ella es a causa de Su AMOR por ella!

En nuestro texto, la Biblia dice que los esposos amen a sus esposas, “así como Cristo amó a la iglesia…” La palabra griega para “amor” es amor “ágape.” Es importante que consideremos esto. Hay diferentes tipos de amor en el idioma griego. Hay el amor “fileo” que significa consideración afectiva como la que se tiene por un amigo. Hay el amor “eros” que significa amor sexual o íntimo. Luego tenemos el amor “ágape” que es el amor de Dios por el hombre y también es amor incondicional. Es el mismo tipo de amor que Dios el Padre tiene por Dios el Hijo. Jesús dijo en Juan 15:9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Ese es un amor indiscutible, individual e indestructible que Dios el Padre tiene por Dios el Hijo; que Dios el Hijo tiene por Su Esposa; y que los esposos y esposas tienen que tener entre ellos.

Es este amor “ágape” con el que el Señor Jesucristo ama a Su esposa el que vamos a estudiar y ver qué tipo de amor es. Todos los versículos que veremos en este mensaje contienen la palabra griega “ágape,” es decir ese tipo de amor. Veremos cómo Cristo ama a Su esposa y también que todos los hijos de Dios harían bien imitándolo en sus matrimonios.

  1. EL MANDATO DE AMAR CON AMOR ÁGAPE

Ef. 5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella.

Col. 3:19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

Es importante que los esposos y esposas entiendan que el amor ágape no es una emoción que se siente, sino un mandato que se obedece. Cuando un cónyuge dice que se ha desenamorado de su pareja, no está hablando del amor ágape, sino es más probable que esté hablando del amor eros; un amor emocional. No se nos pide que nos amemos con amor ágape; ¡se nos manda que lo hagamos! Si no ama a su pareja con amor ágape entonces está viviendo en directa desobediencia a un claro mandato de la Escritura. Este amor no es un sentimiento, sino una acción y se nos manda que tengamos ese tipo de amor los unos por los otros. Si no lo tenemos para con nuestra pareja entonces estamos fuera de la voluntad de Dios y somos rebeldes. ¡Es importante que veamos esto!

  1. EL CREADOR DEL AMOR ÁGAPE

1 Jn. 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

Gá. 5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe…

Amigo, ¡es vitalmente importante que se dé cuenta que este amor ágape no es un amor que puede reunir! No es algo que puede determinar que va a tener por su pareja. ¡Este amor viene de Dios mismo! Él es el Creador de este amor. ¡Sólo viene de Dios! Por lo tanto, si no es un hijo de Dios entonces no puede tener este tipo de amor por su pareja. Además de esto, si es un hijo de Dios, pero no es controlado por el Espíritu de Dios, ¡no podrá tener este amor por sí mismo!

Hay muchas personas que están tratando de reunir amor por su esposa en ellos mismos, cuando lo que los esposos y esposas necesitan hacer es enamorarse de Dios y permitirle que ame a su pareja a través de usted. Él es el Creador de este amor y nos puede dar este amor por nuestra pareja. Muéstreme a alguien que diga que no ama a su pareja y le mostraré a una persona que no es salva o está alejada de Dios y no es controlada por Su Espíritu. El problema es que Dios; el Creador del amor ágape, ha sido descuidado e ignorado. ¡Este amor viene sólo de Dios! Esta es una de las principales razones por las que los esposos y esposas necesitan tener una comunión diaria con Dios para que Su amor ágape gobierne y reine.

Ilustración del Triángulo con Dios en la estrella de cinco puntos donde cada cónyuge está en una de las otras esquinas. Mientras cada pareja se acerca a Dios, ambos se acercan más, y Dios les dará este amor ágape para ambos y tendrán el matrimonio que soñaron.

2 Ti. 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

 

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